Cuarto
Mes
Ya
consigue mantener erguida la cabecita por más tiempo y con mayor seguridad.
La espalda es aún débil y no puede mantenerse sentado más que unos segundos,
cuando se le coloca en esta postura tirando de sus brazos.
Estira
cada vez más sus brazos y piernas e intenta cambiar de postura, por lo
que debéis de vigilarlo para evitar que se caiga.
Cada
vez más moverá su cabecita de un lado a otro.
La
piernas las tendrá aún dobladas y en particular le interesan sus pies
y tocar las cosas con las manos, para llevárselas a la boca.
Sonríe
y da muestras de alegría cuando alguien se le acerca y mira a la persona
que le está hablando.
Si
jugáis con él y le hacéis cosquillas ríe abiertamente y observaréis como
emite sonidos para llamar vuestra atención.
Quinto
Mes
Se
apoya en sus manos con más frecuencia y va dejando poco a poco la postura
flexionada de los muslos, mueve la cabecita en todas las direcciones y
probablemente será capaz de girar todo el cuerpo.
Si
se apoya en sus manos podrá estar unos segundos sentado, pero con una
gran inseguridad.
Utiliza
cada vez más sus manos y pies para jugar, emite nuevo sonidos y en algunos
casos consigue producir ya sílabas.
Si
lo colocáis frente a un espejo sonríe y reconoce a quienes están con él.
Sexto
Mes
A
esta edad ya puede apoyarse sobre sus brazos sin problemas y más concretamente
sobre la palma de la mano, si lo tumbáis de espalda probablemente podrá
darse la vuelta.
Si
lo colocáis en vuestro regazo y se le sujeta, para que no pierda el equilibrio,
veréis como se sostiene sentado y, si le ayudáis, podrá estar un momento
de pie y sosteniendo su propio peso.
Cuando
quiere coger un objeto extiende la mano hacia él con los dedos extendidos,
y lo agarrará con toda la mano, ya que aún no puede cogerlo solo con los
dedos.
A
esta edad aún no ha desarrollado suficiente coordinación entre sus manos
para coger dos objetos a la vez y solo puede concentrarse en uno, lo que
probablemente ya conseguirá es pasar un objeto de una mano a otra.
Empieza
a distinguir las caras conocidas de las de la gente que no conoce, y lo
demuestra en sus reacciones, por lo que no os ha de sorprender si llora
ante la presencia de extraños.